"Lunes 24 de febrero. Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más."
"La vida se va, se está yendo ahora mismo, y yo no puedo soportar esta sensación de escape, de acabamiento, de final. Este día con Avellaneda no es la eternidad, es sólo un día, un pobre, indigno, limitado día, al que todos, desde Dios para abajo, hemos condenado. No es la eternidad pero es el instante, que, después de todo, es su único sucedáneo verdadero. Así que tengo que apretar el puño y gastar esta plenitud sin ninguna reserva, sin previsión alguna."
sábado, 12 de diciembre de 2009
lunes, 7 de diciembre de 2009
Recuerdos
Me gustaría que los recuerdos nunca dejasen de recordarse, que no fueran luego parte del olvido, que los pudiera conservar intactos en algún lugar de mi casa para luego volver a repasarlos y sentir la misma sensación, oler el mismo aroma, ver las mismas caras y tener en mi boca el mismo sabor.
Me gustaría que la memoria nunca dejase de hacer memoria, que los momentos que he vivido no los esfumase el tiempo para dar paso al presente o al futuro.
No quiero olvidar lo que he vivido, no quiero dejar de tener lo que tuve y tengo ni acabar con la oportunidad de mil te quiero y un te amo. No permitiré borrar de mí a las personas, los lugares, los tiempos, las palabras, los abrazos, los besos ni los momentos que he vivido, porque aquellos construyen mi presente y van a influír enormemente en lo que me queda por vivir.
Y si los recuerdos fueran un objeto, seguramente, serían para mí una flor; porque aunque se marchite, aunque cambie su forma, se extinga su olor, siempre se puede conservar, aunque nada sea igual.
Me gustaría que la memoria nunca dejase de hacer memoria, que los momentos que he vivido no los esfumase el tiempo para dar paso al presente o al futuro.
No quiero olvidar lo que he vivido, no quiero dejar de tener lo que tuve y tengo ni acabar con la oportunidad de mil te quiero y un te amo. No permitiré borrar de mí a las personas, los lugares, los tiempos, las palabras, los abrazos, los besos ni los momentos que he vivido, porque aquellos construyen mi presente y van a influír enormemente en lo que me queda por vivir.
Y si los recuerdos fueran un objeto, seguramente, serían para mí una flor; porque aunque se marchite, aunque cambie su forma, se extinga su olor, siempre se puede conservar, aunque nada sea igual.
Ausencia
He sido la princesa de un cuento de hadas repleto de sorpresas y de magia.
He recibido chocolates para endulzarme el alma y ser más dulce aún.
He sido la muñequita de porcelana que reía por todo y nunca lloraba.
He formado el mundo de uno que no tenía más a qué recurrir.
He sido el sol que ilumina cada día y da calor.
He tenido ojos de papel por no querer quedarme y continuar.
He sido flor por la blancura que emana de mi cuerpo, por la pureza de mis movimientos.
He sido la secta, la religión, he sido todo y he sido nada.
He buscado en otros el amor de sólo uno, y para ése, jamás sabré qué fui, porque ya no está aquí.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Inventario.
Dos amores, siete dolores, cuatro fracasos, tres derrotas que me hicieron ganar; un perdón.
Cinco y dos menos, dos grandes amigos y unos trece o quince amigos más.
Una batalla y dos guerras ganadas, toda una vida por querer ganar.
Pocas lágrimas y más sonrisas, una decepción. Una mala y muchos buenos.
Y millón de nuevo conocimiento...
¿Y si quedo? Perderé bastante...
Cinco y dos menos, dos grandes amigos y unos trece o quince amigos más.
Una batalla y dos guerras ganadas, toda una vida por querer ganar.
Pocas lágrimas y más sonrisas, una decepción. Una mala y muchos buenos.
Y millón de nuevo conocimiento...
¿Y si quedo? Perderé bastante...
viernes, 27 de noviembre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
Final de juego.
Hoy día me tuve que ir parada en la micro, ya era tarde. Igual no estaba apurada, y no tenía sueño, así que no me importó tener que estar parada una hora.
Siempre me pongo a mirar a la gente, sólo cuando voy parada, porque no hay nada más importante que hacer.
Por eso, vi a una niña, la que más llamó mi atención. Tenía las uñas pintadas negras, y el pelo azul, parece; pero de un color que no era ni negro, ni castaño, ni rojo, ni russio. Tenía ropa negra, y hacía mucho calor. Pobre.
Es típico que me pongo a prototipicalizar, la miro y me imagino una chica mala que piensa en destrucción. Pero ella rompió mi prejuicio, porque leía un libro. Y me pregunté qué libro sería. Demás era un libro de vampiros, estilo Crepúsculo pero absolutamente distinto; no de amor, de matanza, sangre, qué sé yo.
Y miré y decía: "El final de juego". Estaba del otro lado, así que leí eso que está atrás, que no sé cómo se llama. Ahí donde dice como un resumen del libro. Y decía también: Continuidad de los parques.
Me trajo demasiados recuerdos. Me acordé primero, de El río. Era buenísimo. Y nadie lo entendía, y todo nos servía en cuanto a interpretación.
Nuestro stress colectivo, nuestros estudios, las copias, las risas, las bromas...
Tantos años, tanto tiempo. Los extraño, porque extraño no temer a hacer el ridículo, que aunque no siempre la conversación alcanzara para todos, siempre se preocupaban de mí.
Hoy soy una sombra, un invisible del que nadie se detiene a mirar, a ver, a observar... más allá.
Al principio me gustaba, pero a veces también encuentro razón a todas las recomendaciones, a las amistades que no perduran en la universidad, a las traiciones... que hoy existen en mí.
Me siento sola cada día, ya no es bueno como antes, que era más que bueno, mucho más.
Porque siento que no sé por qué, una distancia de no sé de dónde, se posó sobre mí y me siento y siento distante, y quizás ya tengo identificados los culpables.
Pero tampoco fui muy buena para encontrarme solución a mis problemas, porque me cuesta exteriorizarme externamente y no sólo interna.
Y me pareció algo así como un símbolo, de esos que aprendí en el colegio.
El final del juego... Porque ya todos dejaron de jugar allá.
"Uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar (...)
Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación..." El Río.
Siempre me pongo a mirar a la gente, sólo cuando voy parada, porque no hay nada más importante que hacer.
Por eso, vi a una niña, la que más llamó mi atención. Tenía las uñas pintadas negras, y el pelo azul, parece; pero de un color que no era ni negro, ni castaño, ni rojo, ni russio. Tenía ropa negra, y hacía mucho calor. Pobre.
Es típico que me pongo a prototipicalizar, la miro y me imagino una chica mala que piensa en destrucción. Pero ella rompió mi prejuicio, porque leía un libro. Y me pregunté qué libro sería. Demás era un libro de vampiros, estilo Crepúsculo pero absolutamente distinto; no de amor, de matanza, sangre, qué sé yo.
Y miré y decía: "El final de juego". Estaba del otro lado, así que leí eso que está atrás, que no sé cómo se llama. Ahí donde dice como un resumen del libro. Y decía también: Continuidad de los parques.
Me trajo demasiados recuerdos. Me acordé primero, de El río. Era buenísimo. Y nadie lo entendía, y todo nos servía en cuanto a interpretación.
Nuestro stress colectivo, nuestros estudios, las copias, las risas, las bromas...
Tantos años, tanto tiempo. Los extraño, porque extraño no temer a hacer el ridículo, que aunque no siempre la conversación alcanzara para todos, siempre se preocupaban de mí.
Hoy soy una sombra, un invisible del que nadie se detiene a mirar, a ver, a observar... más allá.
Al principio me gustaba, pero a veces también encuentro razón a todas las recomendaciones, a las amistades que no perduran en la universidad, a las traiciones... que hoy existen en mí.
Me siento sola cada día, ya no es bueno como antes, que era más que bueno, mucho más.
Porque siento que no sé por qué, una distancia de no sé de dónde, se posó sobre mí y me siento y siento distante, y quizás ya tengo identificados los culpables.
Pero tampoco fui muy buena para encontrarme solución a mis problemas, porque me cuesta exteriorizarme externamente y no sólo interna.
Y me pareció algo así como un símbolo, de esos que aprendí en el colegio.
El final del juego... Porque ya todos dejaron de jugar allá.
"Uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar (...)
Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación..." El Río.
Como agua para chocolate:
amistad,
Existencia,
frases,
Literatura,
Un poco de mí
domingo, 11 de octubre de 2009
Extraños al fin.
Y que a pesar de la proximidad persiste la distancia y se hace un enjambre entre los dos imposible de desenredar.
Que a pesar de todo continuamos siendo un par más que en algún tiempo aunque mucho seea, extraños nos haremos llamar.
Que a pesar de todo continuamos siendo un par más que en algún tiempo aunque mucho seea, extraños nos haremos llamar.
domingo, 4 de octubre de 2009
Contar en números enteros.

Desde siempre y nunca he tenido un problema con las personas, y conmigo misma.
Si me preguntas que si soy tímida; no lo soy. Si soy extrovertida tampoco, y si soy introvertida... Quizás.
A veces vienes un poco más acá y puedes conocer más, pero eso; no siempre da resultado. La mayor parte de las veces salgo decepcionada y siento que llegué en último lugar.
Parece que no tengo poder de convencimiento, y en realidad ni eso. Quizás la manía de preguntar y excarvar en los demás no me da resultados a la hora de sentirme querida. Creo que la mayor parte de las veces soy yo quien conoce y quien quiere a tal punto, que a mí no me quieren. Que no existe la reciprocidad porque tontamente siempre pongo todo de mi parte y esto agota las posibilidades de los demás. No entiendo cómo se hace y si lo descubriera, de verdad trataría.
Si me preguntas que si soy tímida; no lo soy. Si soy extrovertida tampoco, y si soy introvertida... Quizás.
A veces vienes un poco más acá y puedes conocer más, pero eso; no siempre da resultado. La mayor parte de las veces salgo decepcionada y siento que llegué en último lugar.
Parece que no tengo poder de convencimiento, y en realidad ni eso. Quizás la manía de preguntar y excarvar en los demás no me da resultados a la hora de sentirme querida. Creo que la mayor parte de las veces soy yo quien conoce y quien quiere a tal punto, que a mí no me quieren. Que no existe la reciprocidad porque tontamente siempre pongo todo de mi parte y esto agota las posibilidades de los demás. No entiendo cómo se hace y si lo descubriera, de verdad trataría.
A veces me dan ganas de irme lejos, y empezar a contar en números enteros, no desde cero.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Amor.
"Amor que da vida y muerte a la vez,
que crece y se esconde en el miedo,
que sufre y se queda llorando en el suelo.
Amor que vuelve a creer,
que quiere de nuevo aunque haya olvidado,
que dura a pesar del daño y de los años."
¿Por qué le habrá gustado tanto a la profe Lili?
que crece y se esconde en el miedo,
que sufre y se queda llorando en el suelo.
Amor que vuelve a creer,
que quiere de nuevo aunque haya olvidado,
que dura a pesar del daño y de los años."
¿Por qué le habrá gustado tanto a la profe Lili?
sábado, 19 de septiembre de 2009
La última vez.
La primera vez no la recuerdo muy bien. Tal vez Catalina, no me acuerdo ni del apellido, mi mamá a veces me lo dice y no me parece conocido. Para mí es algo como Becerra y ella insiste en que es García.
Después la Ximena, las risas, los llant0s, la primera vez que me fui a la inspectoría, nunca entramos sí, ninguna de las tres. Pero nos queriamos, y ella confiaba mucho en nosotras. Cada vez que se iba de su casa se venía para acá. Un día me acuerdo que fuimos a Fantasilandia con mis compañeros de curso, y ella llegó acá justo antes de que nos fuéramos, con un bolso de los dálmatas y toda su ropa. Que ternura me trae ese recuerdo, y ella. Una niñita caminando con su bolso, llorando quizás...
El tiempo quiso que no sé por qué nos alejáramos, yo creo que fue el colegio. Siempre estuvo preparado para quitar los lazos y meter todo dentro de una burbuja. Y ahí nos perdimos, a veces la encontrábamos en la calle y la Xime estaba cada vez más grande (de todas partes) y sin dudas, más bonita. Pero muchas veces he sentido que la lejanía le pasó la cuenta. Hoy me duele ver sus nicks del msn o lo que escribe en fotolog. No sé en qué curso va, ojalá en cuarto medio; pero no me gustaría que toda su vida siguiese igual, de fiesta en fiesta a ver quién toma más.
Y después cómo olvidar a la Pancha. La hormiguita. Me acuerdo por qué somos hormigas y la vez que lo inventamos. No podría dejar de agradecer esa semana en la playa y lo mucho que la conocí. Lo que hablamos en cada caminar hacia la arena, y en la noche cuando hablábamos hasta más no poder.
Pero no sé qué pasó, no sé qué dejó de unirnos. De un día para otro ya no te vi más. Quizás nos ataba una tercera persona... Eso debe haber sido.
Tengo cartas, muchas cartas, dibujos, muchos también. Y los mails con un asunto desconocido y después empezaba del uno hasta el no sé qué.
Hubo una que sí superó mis expectativas. Pero falló porque nunca fui para ella lo que ella para mí. Porque siempre le conté todo y ella nunca confió en mí.
Y la última vez, pensaba que sería diferente, cuando me dijeron: "apuesto que el primer semestre ya tienes una mejor amiga". Y así lo pensaba. Pero algo se quebró y no sé qué fue.
Nunca pude tener una mejor amiga y es inevitable preguntarme el por qué. Quizás yo soy la culpable y con todo lo ocurrido, ya no sé cómo hacer. Esta vez es reciente y me duele, porque yo pensé que sería diferente.
Ahora no sé si volver a confiar, ya es demasiado. Quizás es mi culpa de poner las manos al fuego y siempre quemarme... No sé qué hago mal. ¿Alguien podría decirme?
Después la Ximena, las risas, los llant0s, la primera vez que me fui a la inspectoría, nunca entramos sí, ninguna de las tres. Pero nos queriamos, y ella confiaba mucho en nosotras. Cada vez que se iba de su casa se venía para acá. Un día me acuerdo que fuimos a Fantasilandia con mis compañeros de curso, y ella llegó acá justo antes de que nos fuéramos, con un bolso de los dálmatas y toda su ropa. Que ternura me trae ese recuerdo, y ella. Una niñita caminando con su bolso, llorando quizás...
El tiempo quiso que no sé por qué nos alejáramos, yo creo que fue el colegio. Siempre estuvo preparado para quitar los lazos y meter todo dentro de una burbuja. Y ahí nos perdimos, a veces la encontrábamos en la calle y la Xime estaba cada vez más grande (de todas partes) y sin dudas, más bonita. Pero muchas veces he sentido que la lejanía le pasó la cuenta. Hoy me duele ver sus nicks del msn o lo que escribe en fotolog. No sé en qué curso va, ojalá en cuarto medio; pero no me gustaría que toda su vida siguiese igual, de fiesta en fiesta a ver quién toma más.
Y después cómo olvidar a la Pancha. La hormiguita. Me acuerdo por qué somos hormigas y la vez que lo inventamos. No podría dejar de agradecer esa semana en la playa y lo mucho que la conocí. Lo que hablamos en cada caminar hacia la arena, y en la noche cuando hablábamos hasta más no poder.
Pero no sé qué pasó, no sé qué dejó de unirnos. De un día para otro ya no te vi más. Quizás nos ataba una tercera persona... Eso debe haber sido.
Tengo cartas, muchas cartas, dibujos, muchos también. Y los mails con un asunto desconocido y después empezaba del uno hasta el no sé qué.
Hubo una que sí superó mis expectativas. Pero falló porque nunca fui para ella lo que ella para mí. Porque siempre le conté todo y ella nunca confió en mí.
Y la última vez, pensaba que sería diferente, cuando me dijeron: "apuesto que el primer semestre ya tienes una mejor amiga". Y así lo pensaba. Pero algo se quebró y no sé qué fue.
Nunca pude tener una mejor amiga y es inevitable preguntarme el por qué. Quizás yo soy la culpable y con todo lo ocurrido, ya no sé cómo hacer. Esta vez es reciente y me duele, porque yo pensé que sería diferente.
Ahora no sé si volver a confiar, ya es demasiado. Quizás es mi culpa de poner las manos al fuego y siempre quemarme... No sé qué hago mal. ¿Alguien podría decirme?
sábado, 5 de septiembre de 2009
Hombres...
Les gusta la posesión, llamarnos "mía",
ser suyas,
lo disfrutan...
Pero hasta cierto punto.
También lo toman
y nos lanzan por la ventanita
(ita porque es pequeñita,
pero así y todo ahí vamos igual,
emprendiendo el vuelo).
Y no nos suben a una pesa,
nos dejan de valorar.
Después de que nos pusieron un nombre: De ellos,
ya no somos ni nuestras ya,
no les importa nada,
hasta que vuelve a comenzar...
Cuando ahora es otro
aquel que nos llama suyas
y ya dejamos de ser de nadie,
vuelven,
y viven en constante discusión entre ellos.
De la misma raza,
y con la misma estupidez.
ser suyas,
lo disfrutan...
Pero hasta cierto punto.
También lo toman
y nos lanzan por la ventanita
(ita porque es pequeñita,
pero así y todo ahí vamos igual,
emprendiendo el vuelo).
Y no nos suben a una pesa,
nos dejan de valorar.
Después de que nos pusieron un nombre: De ellos,
ya no somos ni nuestras ya,
no les importa nada,
hasta que vuelve a comenzar...
Cuando ahora es otro
aquel que nos llama suyas
y ya dejamos de ser de nadie,
vuelven,
y viven en constante discusión entre ellos.
De la misma raza,
y con la misma estupidez.
jueves, 20 de agosto de 2009
Better together.
Like why are we here?
And where do we go?
And how come it's so hard?
It's not always easy and
Sometimes life can be deceiving
I'll tell you one thing it's always better when we're together.
And where do we go?
And how come it's so hard?
It's not always easy and
Sometimes life can be deceiving
I'll tell you one thing it's always better when we're together.
Jack Johnson.
martes, 14 de julio de 2009
Fallaste...
Fallaste, era tu única maldita y puta responsabilidad, y fallaste.
Si no te gusta, dile; pero jamás lo dejes, nunca. Si no te gusta dile y además, adhiere al entredicho que podrás con él, que no te va a superar y que aunque no te guste, siempre estarás ahí constante, como buena amiga...
Y ahora mírate. Qué desilucionante verte en ese deplorable estado, con unas lágrimas estúpidas que tú misma creaste, por culpa de él.
Deja de llorar y yá, debería acabarse después del pensamiento, la solución está siempre, qué importa un año más o un año menos... En realidad sí importa, siempre importa. Pero no hay más que hacer. Ahora tienes que concentrarte en lo que te confiere la misma ley que tú, tú misma inventaste. Por eso ahora es tiempo de controlar la procrastinación y volverte a ti misma y a lo que puedes. Porque tú puedes con esas personas, no serán más fuertes que tú, nunca. Aunque el odio incremente fuerzas, no puede acabar con las tuyas.
Vuelve a ti lo que hace un año existía, y tu estrés comienza desde cero; pero el nerviosismo de la primera vez ya no será el mismo, y tus metas serán objetivos claros de superación; y por sobre todo, de estar sobre la cima del cerro, habiendo llegado al final de la carrera.
Si caes al piso, si ya no puedes mas seguir, sólo queda flotar y llegar a la superficie, de nuevo. Él ni ella podrán contigo, ni ahora ni en dos años más.
Si no te gusta, dile; pero jamás lo dejes, nunca. Si no te gusta dile y además, adhiere al entredicho que podrás con él, que no te va a superar y que aunque no te guste, siempre estarás ahí constante, como buena amiga...
Y ahora mírate. Qué desilucionante verte en ese deplorable estado, con unas lágrimas estúpidas que tú misma creaste, por culpa de él.
Deja de llorar y yá, debería acabarse después del pensamiento, la solución está siempre, qué importa un año más o un año menos... En realidad sí importa, siempre importa. Pero no hay más que hacer. Ahora tienes que concentrarte en lo que te confiere la misma ley que tú, tú misma inventaste. Por eso ahora es tiempo de controlar la procrastinación y volverte a ti misma y a lo que puedes. Porque tú puedes con esas personas, no serán más fuertes que tú, nunca. Aunque el odio incremente fuerzas, no puede acabar con las tuyas.
Vuelve a ti lo que hace un año existía, y tu estrés comienza desde cero; pero el nerviosismo de la primera vez ya no será el mismo, y tus metas serán objetivos claros de superación; y por sobre todo, de estar sobre la cima del cerro, habiendo llegado al final de la carrera.
Si caes al piso, si ya no puedes mas seguir, sólo queda flotar y llegar a la superficie, de nuevo. Él ni ella podrán contigo, ni ahora ni en dos años más.
lunes, 13 de julio de 2009
Aquí mi vida y sin embargo.

Aquí mi vida y sin embargo.
Una cuota de nostalgia a la alegría,
un remezón de suicidos fallidos,
un recital rockero al que nunca asistí.
Aquí mi vida y sin embargo.
Un abanico de colores grises,
una nueva oportunidad de elegir,
una mirada hacia el principio volcada al fin.
Aquí mi vida y sin embargo.
Todo parece feliz después de 7 segundos,
un beso acongojado,
un salto al vacío si mis ojos susurran llanto.
Aquí mi vida y sin embargo.
Volver a esperar la pistola,
y matar dos, tres pájaros.
Situarme en la orilla sola a ver qué dice el pasado.
Aquí mi vida y sin embargo.
Eso se llama volver a empezar,
porque sola no estoy ni ahora ni nunca,
y porque sola no estaré jamás.
Una cuota de nostalgia a la alegría,
un remezón de suicidos fallidos,
un recital rockero al que nunca asistí.
Aquí mi vida y sin embargo.
Un abanico de colores grises,
una nueva oportunidad de elegir,
una mirada hacia el principio volcada al fin.
Aquí mi vida y sin embargo.
Todo parece feliz después de 7 segundos,
un beso acongojado,
un salto al vacío si mis ojos susurran llanto.
Aquí mi vida y sin embargo.
Volver a esperar la pistola,
y matar dos, tres pájaros.
Situarme en la orilla sola a ver qué dice el pasado.
Aquí mi vida y sin embargo.
Eso se llama volver a empezar,
porque sola no estoy ni ahora ni nunca,
y porque sola no estaré jamás.
miércoles, 1 de julio de 2009
Simon Widmer.-

"(...) bist du ven den frauen, meine beste freundin geworden. Jeder moment, den ich mit dir verbracht habe, war sehr toll und wetvoll. Alle shonen und auch traurige. Momente mit dir werde ich nie vergessen. Auch wenn ich in einer woche in mein heimatland zurcuckkehre, heisst das nicht, dass ich dich vergessen werde, nein, im gegenteil, denn du wirst immer in meinen herzen bleiben und ich hoffe so sehr, dass wir uns in zukunft mal weider sehen!
Ich liebe dich.."
Ich liebe dich.."
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